Adrian Newey no Solo Diseña los Coches de Aston Martin — es Dueño de un Trozo del Equipo

Adrian Newey no Solo Diseña los Coches de Aston Martin — es Dueño de un Trozo del Equipo

Cuando Adrian Newey dejó Red Bull tras dos décadas diseñando los coches más dominantes de la Fórmula 1 moderna, no llegó a Aston Martin solo como ingeniero jefe. Llegó también como accionista. Hasta ahora, nadie sabía exactamente cuánto tenía. Una investigación acaba de destaparlo.

El Número Exacto: 4,7%

Según los documentos a los que ha tenido acceso la investigación, Newey posee aproximadamente un 4,7% del equipo, repartido en 17.287 acciones de una clase especial llamada "Ordinary D Shares" — un tipo de participación pensado, según los estatutos de Aston Martin, como incentivo para empleados clave, y que en su caso parece ser exclusiva para él. Esas acciones le dan derecho a voto, pero no el poder a nivel de consejo que sí tienen los grandes inversores del equipo.

Con la valoración actual de Aston Martin situada en torno a los 3.400 millones de dólares, ese 4,7% supondría una participación valorada en unos 160 millones de dólares — aunque, como se explica más abajo, cobrar esa cifra completa no es tan sencillo como parece.

Por Qué un Equipo de F1 Paga con Acciones en Vez de Sueldo

La explicación tiene que ver con el tope de gasto ("cost cap") que limita cuánto puede invertir cada escudería en su operación deportiva. Los sueldos de los tres empleados mejor pagados de un equipo, junto con los de los pilotos, quedan excluidos de ese límite — pero solo si se pagan como salario. Lawrence Stroll, propietario de Aston Martin, encontró una vía distinta: compensar a su personal senior con paquetes de acciones en lugar de sueldos más altos, una fórmula que le permite atraer talento de primer nivel sin saltarse el tope de gasto.

La Trampa: no Puede Vender Hasta 2030

Aquí está la parte que realmente importa. Newey no puede hacer líquida su participación de forma inmediata — según los términos revelados, tendría que esperar hasta marzo de 2030 para poder ejercer esa opción, con una ventana que se extendería hasta septiembre de ese mismo año. Y si decide marcharse del equipo antes de esa fecha, sin que se le reconozca como lo que en la jerga del sector se llama un "good leaver" (una salida negociada y aceptada por el equipo), perdería la participación entera.

No es un caso aislado dentro de Aston Martin: el propio director del equipo, Andy Cowell, tiene una participación del 1,82%, valorada en unos 62 millones de dólares — sujeta exactamente a la misma cláusula de todo o nada.

Un Contrato Diseñado para que Nadie se Vaya

El mensaje de fondo es difícil de ignorar: Aston Martin no solo ha fichado al mejor diseñador de la parrilla — lo ha atado económicamente a la supervivencia y al éxito a largo plazo del proyecto. Newey construyó su legado ganando títulos con otros. Ahora, una parte de su propio patrimonio depende de que Aston Martin también los gane.

Los ingenieros cambian de escudería. Los circuitos donde se ganan los títulos, no. Ver colección completa

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